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Considerando que el presidente de
la república del país más poderoso del planeta
debe ser responsable de sus acciones, y que sabe lo que está
diciendo, a pesar de sus ojos (¿no se han fijado en sus ojos?
¡pues háganlo!). Yo, un escritor brasileño que
vive de su lucha diaria con las palabras y que no tiene mayores
conexiones con los servicios de espionaje, ni con los mecanismos
de inspección, los dossiers secretos o las informaciones
privilegiadas, pero que es capaz de leer los diarios con un razonable
nivel de comprensión, tengo la solución definitiva
de cómo localizar las armas de destrucción masiva
escondidas por Irak. Por estas informaciones, pretendo cobrar un
precio.
Como localizar las armas:
1]Todos los inspectores que se encuentran
en Irak deben hacer sus maletas, pagar la cuenta del hotel y dirigirse
al aeropuerto de Bagdad.
2]Allí deben comprar un billete
bussines class para Washington. Un stress bussines class para que
tengan tiempo de descansar, ya que el vuelo tendrá varias
escalas.
3] Una vez llegados a Washington,
deben tomar el primer autobús que les lleve al Cuartel General
de la Central Inteligence Agency, también conocida bajo el
nombre de CIA. La dirección se encuentra en la listín
telefónico de Virginia.
4] Ya en la sede de la CIA, y provistos
del respectivo mandato de inspección de las Naciones Unidas,
deben solicitar todas las fotografías, informaciones y documentos
que actualmente están siendo suministrados al Sr. George
W. Bush. Son estos documentos, con la localización precisa
de cada uno de los escondrijos, los que permiten al Sr. Bush garantizar
que Irak posee un arsenal capaz de destruir el planeta.
5] Una vez en posesión de
estos documentos, deben volver a Irak (también en bussiness
class, porque tienen que llegar allí descansados) y dirigirse
inmediatamente a los lugares indicados en las fotografías.
Saddam Hussein no podrá continuar negando la evidencia, y
destruirá su arsenal, temiendo que el mundo se vuelva en
su contra.
6] En el caso de que la CIA no tenga
los documentos y fotografías en cuestión, los inspectores
deben dirigirse a la Casa Blanca en Washington, yendo directamente
a la habitación del Sr. George W. Bush. Por el camino, deben
evitar mantener contacto con los millares de manifestantes americanos
que, el día 15 de febrero de 2003, hicieron una gran manifestación
contra la guerra en Irak.
7] Si el Sr. George W. Bush no coopera
con los inspectores de la ONU, deben buscar el material debajo de
su cama. Si no lo encuentran, tendrán que dirigirse al psicoanalista
del referido ciudadano, dotados de un mandato del Consejo de Seguridad
y con la siguiente pregunta: "¿tiene un hijo que terminar
el trabajo de su padre?". En el caso de que la respuesta sea
afirmativa, por favor avísenme enseguida: mi padre era ingeniero
civil y cuando se jubiló posiblemente dejó algunas
obras para que su sucesor las terminara. En el caso de que la respuesta
sea negativa, exigir al psicoanalista - en nombre de la ONU, de
los EUA y del mundo entero - que medique a su paciente para que
no constituya una amenaza para su país y para su planeta.
Con relación al precio:
Una vez expuesta esta línea
de acción que juzgo infalible, solicito que los miles de
millones de dólares que se gastarían en una eventual
guerra sean divididos de la siguiente manera:
50% (cincuenta por ciento) para ayudar
a los pobres del Brasil, ya que nuestro presidente está luchando
contra un déficit presupuestario muy grande, y el autor de
la idea "Mass destruction weapons: a practical guide""
es un brasileño.
40% (cuarenta por ciento) para África.
9% (nueve por ciento) para Europa,
que se balanceó pero no cayó - por lo menos hasta
el día en que estoy escribiendo este artículo.
1% para que se escriba una bonita
biografía de Tony Blair, con traducción en 40 lenguas,
tapa dura, fotografías a color - en la que se explique el
gran líder que es, un hombre inteligente, importante, carismático,
guapo, encantador. Esto bastará para que se quede contento
en su rincón, ya que sus fantásticas cualidades han
sido reconocidas.
Finalmente:
Es importante añadir lo siguiente:
cuando se refieran a la guerra, por favor no generalicen diciendo
"los americanos quieren atacar al Irak". Ya cometimos
este error antes diciendo, "los serbios son carniceros",
"los brasileños son perezosos" o "los iraníes
son fundamentalistas". Los que quieren atacar Irak son los
políticos en torno al Sr. George W. Bush, los huérfanos
de la Enron & Co. El pueblo americano es plenamente consciente
de lo que está sucediendo, y así como consiguieron
detener la guerra en Vietnam, tal vez consigan que el psicoanalista
de Bush, a falta de explicaciones convincentes, le recete un calmante
que acabe con la pesadilla.
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